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Grupos Extranjeros Que Emigran A Mexico?

Grupos Extranjeros Que Emigran A Mexico
Aumenta el número de inmigrantes en México La inmigración en México procede principalmente de Estados Unidos, el 66,74%, Venezuela, el 5,88% y Guatemala, el 3,87%. En los últimos años, el número de inmigrantes que viven en México, ha aumentado en 183.933 personas, un 18,14%.

¿Qué extranjeros hay más en México?

1.1. Magnitudes y tendencias de la migración en México 1 – La diáspora mexicana es una de las más grandes del mundo (13.0 millones de personas migran­tes en 2017), sólo antecedida por la de la India (15.6 millones), situación que da cuenta del peso y presencia de la población mexicana en el exte­rior.

La mayoría de nuestros connacionales en el extranjero reside en Estados Unidos de América (11.6 millones), país con el cual conformamos el principal corredor migratorio del mundo. A pe­sar de que ha habido un incremento sustancial en la participación de las mujeres en el periodo de 2010 a 2017 (46.5 a 48.1%), los hombres siguen siendo mayoría; no obstante, hay que señalar que su presencia se redujo ligeramente en este mismo lapso, pasando de 53.5 a 51.9%.

Es impor­tante aclarar que esta distribución de participación porcentual por sexo puede variar dependiendo del país de destino. Se estima que en los próximos años la diáspo­ra mexicana siga en incremento aunque no de manera sostenida, debido, entre otros motivos, al envejecimiento de la población y a la desace­leración de la migración mexicana hacia eua: de una cifra de casi 400 000 mexicanos(as) que arribaron a aquel país en el primer quinquenio de la década de 2000, para estos últimos años se estima la llegada anual de un aproximado de 125 000 personas (acs, 2005-2017).

  1. Y aunque se prevé eventualmente un incremento de la mi­gración hacia otros países, no se hará con la misma intensidad con la que se presenta hacia Estados Unidos de América.
  2. En cuanto a la población mexicana migrante de retorno, los datos dan cuenta de una disminución importante respecto del periodo 2005-2010 que, en términos absolutos, registró 859 000 mi­grantes, pues para el lapso 2010-2015 descendió a menos de 500 000.

Al interior de esta dimensión cabe señalar que la participación de las mujeres seguirá siendo discreta, aunque en este último intervalo la cifra aumentó 5% con respecto al ci­clo anterior, para contribuir con 33.5% del total. Si se considera que los factores económicos que motivaron la crisis financiera de 2008 se en­cuentran en un momento de estabilización, no se espera, a pesar del contexto político y social, un retorno masivo voluntario o involuntario.

  1. De esa forma no se vislumbra que, en los próximos años, se alcancen las cantidades históricas regis­tradas en 2005-2010.
  2. Por otro lado, las cifras que hacen referencia a la migración en tránsito irregular registraron un incremento de más del doble entre 2010 a 2017, pues se pasó de poco más de 128.4 mil eventos a casi 296.8 mil.

Si bien se observa un predominio masculino, la presencia de las mujeres migran­tes aumentó entre 2010 y 2017, de 22.4 a 30.5%. Se debe señalar que, según las últimas estima­ciones realizadas por la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (upmrip), 9 de cada 10 personas migrantes irregulares en trán­sito son originarias de Centroamérica, aunque en estos flujos encontramos también de todos los continentes y regiones.

  • En lo que respecta a la población nacida en otro país residente en México, los datos dan cuenta de una presencia discreta; históricamente, estos grupos no han superado 1% (un millón en 2015) de la población nacional.
  • Los principales países de nacimiento de los extranjeros que residen en Méxi­co son Estados Unidos de América (73.5%), Gua­temala (4.5%) y España (2.3 por ciento).

En 2015 se contabilizó poco más de un millón de personas nacidas fuera de México, de las cuales más de la mitad son mexicanos(as) nacidos(as) en el exterior (58.3%).2 La participación de las mu­jeres en esta dimensión se mantiene a la par que su contraparte masculina; además, muestra es­tabilidad en el periodo observado (49.4% de ellas en 2010 y 49.6% en 2017). 1. La información contenida en este apartado se resume en el Cuadro 1. Se sugiere consultar las fuentes utilizadas. a Organización Internacional para las Migraciones (oim) (2019). World Migration. Recuperado de https://migrationdataportal.org/?i=stock_abs_&t=2017 y https://www.iom.int/world-migration b Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (upmrip) de la Secretaría de Gobernación (Segob), a partir de U.S.

Census Bureau, American Community Survey (acs), 2005-2017. Integrated Public use Microdata Series (ipums), Estados Unidos de América. c Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas de la Segob, a partir de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi), XII Censo General de Población y Vivienda 2000, muestra 10%; Conteo de Población y Vivienda 2005; Censo de Población y Vivienda 2010, muestra de 10%, y Encuesta Intercensal 2015.

d Estimación de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas de la Segob, con base en upmrip, Boletines Estadísticos; U.S. Border Patrol Fiscal Year, y U.S. Census Bureau, American Community Survey (acs), varios años.2. Se trata de personas cuyos padres o al menos uno de ellos tiene la nacionalidad mexicana.

¿Qué tipo de migración predomina en la ciudad de México inmigración o emigración?

Por su número de emigrantes, la Ciudad de México ocupa el primer lugar a nivel nacional. Entre 2015 y 2020, llegaron a vivir 308,686 personas a la Ciudad de México, procedentes del resto de las entidades del país.

¿Cuál es la principal causa de migración externa en México?

La principal causa de emigración de la población mexicana en 2018 era la búsqueda de trabajo. Cerca del 67,7% de los emigrantes internacionales mexicanos reportaron dicha causa como la razón de emigrar del país. Estudiar en el extranjero representó el 12,4% de la causa de emigración durante el mismo año.

¿Cuál es el país más receptor de inmigrantes en América?

Datos migratorios en América del Norte América del Norte es una región que históricamente se ha destacado por ser de las principales receptoras de flujos migratorios en el mundo. Estados Unidos ha sido y se mantiene como el principal destino mundial según estadísticas del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) de las Naciones Unidas (ONU), más de 50 millones de migrantes internacionales se encontraron en este país de la región a partir del 2020 ().

  • Además, representa el principal país de envío de remesas en todo el mundo ().
  • La región desde su calidad de receptora también recibe importantes flujos de solicitantes de asilo y refugiados.
  • En los últimos años la llegada de flujos migratorios de migrantes y refugiados venezolanos, sumándose a las llegadas en curso de migrantes, solicitantes de asilo y refugiados de Nicaragua y los países del norte de América Central (Guatemala, Honduras y El Salvador), se ha convertido en una tendencia relevante para la región.

Los Estados Unidos, y en menor parte Canadá, son destinos preferentes para estas poblaciones (). A consecuencia del impacto de la pandemia de la COVID-19, la región ha experimentado cambios en la movilidad y ha impuesto una serie de restricciones de entrada a los flujos migratorios.

Así mismo la emisión de visas y los permisos de estancia en ambos países se han visto afectados por los efectos de la pandemia, y medidas como cierre de fronteras terrestres, requisitos sanitarios y restricciones temporales de entrada para algunas nacionalidades han sido parte de la estrategia de la región para la contención del virus ().

Dentro de los cambios que la región experimentó durante el 2020 están los desplazamientos como consecuencia de desastres asociados a eventos naturales. Estados Unidos presentó desplazamientos históricos relacionados al impacto de las lluvias y las inundaciones; y tanto Estados Unidos como Canadá registraron desplazamientos internos a consecuencia de los efectos de los incendios forestales.

Más de 1.7 millones de nuevos desplazamientos por desastres fueron registrados entre los dos países en 2020 (). En relación con la producción de datos, la región presenta una fuerte capacidad en la recolección, producción y difusión de la información migratoria. Las principales instituciones a cargo del registro de los datos corresponden a autoridades e instituciones gubernamentales a cargo del control y supervisión de los flujos migratorios en sus fronteras y territorios, además de importantes Institutos de Estadísticas y Censos dedicados al estudio y caracterización de la población en territorio.

Cabe destacar igualmente que la región cuenta con amplia variedad de instituciones de investigación y academia que publican relevantes análisis y estudios de las dinámicas migratorias presentes ().

¿Qué diferencia existe entre migrante y emigrante?

Es útil distinguir por ejemplo, que si una persona traslada su residencia habitual de una región a otra, tiene la condición de migrante. Esta persona será emigrante respecto de su región de residencia habitual anterior o de origen, y será inmigrante respecto de su región de residencia habitual actual o de destino.

¿Cuántos tipos de migración hay en México?

En México el tema migratorio es muy complejo, al desarrollarse en él diversos tipos o flujos migratorios como son: la migración de origen, tránsito, destino y retorno. Según información de la Organización Internacional para la Migraciones (OIM), el corredor migratorio México-Estados Unidos es el más transitado del mundo, al ser Estados Unidos de América el principal destino de la migración mundial actualmente.

De acuerdo con lo reportado por la Unidad de Política Migratoria (UPM) de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) durante el año 2018: 138, 612 personas de distintas nacionalidades estuvieron detenidas en estaciones o estancias migratorias del Instituto Nacional de Migración (INM), cifra que en el año 2017, era de 93,846.

Además, durante el año 2018: 112, 317 personas extranjeras fueron deportadas o acogidas al beneficio de retorno asistido desde México a otros países, mientras que en el año anterior, la cifra alcanzó a 82,237 personas extranjeras. La Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación también reportó que en el año 2018: 31,717 niñas, niños y adolescentes (NNA) migrantes fueron presentados ante el INM, de los cuales 1,202 viajaban no acompañados (esto es sin papá, mamá o tutor).

A febrero de 2019 la cifra representaba a 5,121, NNA de los cuales 1,101 viajaban en condición de no acompañados. Según los datos del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) de la Secretaria de Relaciones Exteriores, para el año 2017, existían 11,848,537 personas mexicanas viviendo fuera de México, siendo que 11,517,375 residían en Estados Unidos de América, lo que representa el 97.21% del total de las personas mexicanas que viven fuera del país.

La UPM, reportó que en ese mismo año, Estados Unidos repatrió a 167,064 connacionales. Las estadísticas presentadas líneas arriba nos dan cuenta de que México es un país en el cual el tema migratorio esta intrínsecamente ligado a nuestro contexto de vida, tanto en contextos de movilidad regulares como irregulares.

Los altos índices de migración irregular que se presentan en México (tanto de personas extranjeras en tránsito a Estados Unidos de América como de mexicanos que aspiran llegar y vivir en ese país) hacen necesaria una aproximación al tema migratorio que parta de la generación de una política pública que contemple la complejidad de la situación, la responsabilidad compartida de los países en nuestra región, pero, sobre todo, que tenga como base a los derechos humanos y el concepto de seguridad humana.

Entendida esta como la seguridad de las personas en sus vidas cotidianas, que se alcanza no mediante la defensa militar de las fronteras de un país, sino con la consecución del pleno respeto a sus derechos humanos, garantizando su desarrollo personal, a la satisfacción de sus necesidades básicas y la participación en la comunidad de forma libre y segura.

  • En este contexto, la seguridad humana significa proteger las libertades fundamentales, aquellas que son la esencia de la vida.
  • Significa proteger a las personas de situaciones y amenazas críticas.
  • Utilizando procesos que se basen en las fortalezas y aspiraciones de las personas.
  • Significa crear sistemas políticos, sociales, medioambientales, económicos y culturales que, de forma conjunta, aporten a las personas los fundamentos para la supervivencia, el sustento y la dignidad, en caso concreto, el pleno respeto en el ejercicio de sus derechos humanos.

Por otro lado es importante hacer mención e incluir el tema desde la perspectiva de derechos humanos, que la migración transfronteriza (México – Estados Unidos y México-Centroamérica) se cataloga como un fenómeno regional, de tal modo que la condición binacional y bicultural por un lado, y el carácter fronterizo por el otro, son rasgos distintivos de las familias y/o personas transfronterizas, el Suchiate y el rio Bravo dividen, países, que comparten historia y cultura en común.

¿Cuántos inmigrantes hay en México?

Durante enero – febrero de 2023 se registraron 7.4 millones de eventos de entrada a México Secretaría de Gobernación | 02 de abril de 2023 | Nacional Durante enero – febrero de 2023 se registraron 7.4 millones de eventos de entrada a México

La Secretaría de Gobernación, por conducto de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP), actualizó el Boletín Mensual de Estadísticas Migratorias 2023, que contiene las tendencias, magnitudes y características de los diversos flujos de visitantes y migrantes que concurren en México.El documento presenta la estadística migratoria oficial del Estado mexicano en seis secciones: 1) registro de entradas de personas extranjeras y mexicanas, 2) documentación y condición de estancia en México, 3) alojamiento en condición migratoria irregular y devolución a su país de origen, 4) acciones de protección a personas migrantes, 5) repatriación de mexicanas y mexicanos desde Estados Unidos y 6) connacionales devueltos desde Canadá.La información se presenta de manera desglosada, por entidad federativa y en algunos casos, por nacionalidad y aspectos sociodemográficos.

La publicación destaca que durante enero – febrero de 2023 se registraron 7.4 millones de eventos de entrada a México, de los cuales 6.1 millones fueron de personas extranjeras, lo que representó un incremento del 37.5 por ciento respecto al mismo periodo de 2022.

En el periodo mencionado se expidieron y entregaron 11 mil 91 tarjetas de residente temporal y 12 mil 398 permanentes. Entre enero y febrero de ese año fueron registrados 70 mil 526 eventos de personas en situación migratoria irregular en México, 54.6 por ciento más que en 2022; del total registrado, 66.6 por ciento fueron hombres y 33.4 por ciento mujeres.

Las principales entidades federativas en donde se llevó a cabo la detección de personas extranjeras en situación migratoria irregular son: Chiapas 41.3 por ciento, Tabasco 9.3 por ciento y Coahuila 8.8 por ciento. Para más información es posible consultar el enlace -ooo0ooo- Comunicado No.219/2023 : Durante enero – febrero de 2023 se registraron 7.4 millones de eventos de entrada a México

¿Por qué las personas migran a México?

La cercanía, la amplia frontera que nos divide y las condiciones de vida que suponen existen en ese país, son un aliciente para emprender el viaje y dejarlo todo, bienes, familia e incluso su país de origen. Actualmente, México es parte importante del corredor migratorio más transitado en el planeta.

¿Dónde hay más extranjeros en CDMX?

Basta un paseo de apenas algunas cuadras y un par de parques públicos por cualquiera de estas colonias para cruzarse con extranjeros. Su presencia en estos barrios de moda de la Ciudad de México (CDMX) ha sido objeto de críticas porque su nivel de vida encarece el de los residentes locales.

  1. Muchos de ellos son nómadas digitales y son señalados de aportar a la gentrificación, que si bien no empezó con la pandemia, sí se potenció por ésta.
  2. Ocupan los departamentos, casas, los bares, las terrazas, los parques, las bicicletas públicas, son extranjeros que viven en Ciudad de México, trabajan para una empresa de su país de origen, cobran en dólares y al convertir su moneda al peso mexicano provocan un aumento de precios en estas colonias.

Lee también: La alianza de CDMX y Airbnb para atraer a los nómadas digitales (y su dinero) Hace un año una extranjera colocó un mensaje en su cuenta de Twitter que encendió la mecha del debate sobre la gentrificación: «hazte un favor y trabaja a distancia en la Ciudad de México: es realmente mágico». Colonia Roma. Febrero 23, 2023. Foto: © Karina Hernández Me preocupa que los procesos que se están dando en ciertas zonas de Cdmx se reduzcan a «es que vienen extranjeros». La gentrificación se da por un tema de clases y capacidad económica, no de nacionalidad.

No confundir las posturas frente a la vivienda y la ciudad con xenofobia. — Carla Escoffié (@carlaescoffie) July 27, 2022 La señalaron de ser parte del fenómeno de la gentrificación, un problema urbano en el que ciertos barrios se ponen de moda por estar bien ubicados (generalmente en zonas céntricas), tener una robusta oferta cultural, de servicios y entretenimiento y opciones de movilidad.

Estas zonas son objeto de presión inmobiliaria, aumentando el costo de la renta y los precios de la vida en general, obligando a los locales a salir de esa colonia por no poder seguir costeando su residencia en esa colonia. De acuerdo con el portal inmobiliario Propiedades.com, las colonias donde hay más residentes extranjeros son: Condesa; Hipódromo Condesa; Hipódromo; Doctores; Escandón I Sección; Escandón II Sección; Roma Norte y Roma Sur.

  1. Todas son colindantes entre sí y están en las alcaldías Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo.
  2. Este polígono coincide con la mayor oferta de espacios de Airbnb en la Ciudad de México, con tarifas no siempre accesibles para los viajeros nacionales promedio.
  3. Más información: Teletrabajo en Latinoamérica: fortalezas y debilidades En estas colonias ya es normal escuchar, como parte del paisaje sonoro cotidiano, el idioma inglés, o quizá un español con acento gringo.

Un dato curioso es que el español es de los idiomas más estudiados en México, dentro del top 5 en Duolingo, la app de aprendizaje de idiomas. En una entrevista con Forbes México la científica de aprendizaje de Duolingo, Cindy Blanco, comentó: «vemos que hay muchos alumnos que tienen 30 años y más que están estudiando el español aquí en México». Grupos Extranjeros Que Emigran A Mexico Colonia Condesa, Ciudad de México.23 de febrero de 2023. Foto: © Miriam Sánchez Varela Al preguntarle sobre cuáles son las razones detrás de este fenómeno, ofrece algunas teorías. «Es un reflejo de los cambios del turismo, que después de dos años de pandemia ya queremos todos volver a viajar y vemos que hay más personas viajando a México, están aquí y quieren estudiar el idioma que están escuchando en la comunidad».

  • Es tan evidente la gentrificación en CDMX que ahora mis clases de ejercicio son en inglés porque la mayoría son extranjeros y no hablan español.
  • Diego (@die_gard) February 9, 2023 Pero no solo eso.
  • Admitió que muchos pueden ser personas que han venido a radicar al país por dos motivos: las generaciones más jóvenes por temas laborales, los famosos nómadas digitales, un fenómeno potenciado por el trabajo remoto a raíz de la pandemia, y los mayores de 50 años porque se retiran y jubilan en México.

«Para los alumnos que tienen 50 años o más, el español es el número dos (en crecimiento), eso me indica que todas las personas no hablantes jubiladas están aquí de vuelta después de 2 años, yo creo que es porque se jubilan aquí», dijo en aquella entrevista Cindy Blanco.

Propiedades.com refiere que «la gentrificación en la CDMX tiene múltiples implicaciones en la vida de sus habitantes. Uno de los principales problemas es el aumento en los precios de renta. Esto da lugar a condiciones de exclusión y desplazamiento de los residentes locales hacia zonas de la ciudad con precios de alquiler más asequibles.

Te recomendamos: Millennials, la generación endeudada y sin vivienda en México En el caso de la Ciudad de México, el proceso de gentrificación se hizo más evidente con la llegada de ‘nómadas digitales’, es decir, personas que trabajan a distancia mientras viajan».

  • En octubre del año pasado el gobierno de la Ciudad de México suscribió un acuerdo con Airbnb y la Unesco para promover a la capital como destino de los nómadas digitales a nivel global.
  • Según cifras presentadas en una conferencia de prensa de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, hay 30 millones de nómadas digitales en el mundo, de los cuales 15.5 millones están en Estados Unidos.
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«De estos, el 10% (1.55 millones) están dispuestos a cambiar su país de teletrabajo. Con un 5% del mercado estadounidense disponible (77,500 personas), con un gasto promedio de 1,510 dólares mensuales, estaríamos generando en Ciudad de México 1,400 millones de dólares al año.

Si son parejas o familias 3,720 millones», consideró el gobierno de la CDMX. Ayer vi un video de Luisito comunica sobre gentrificación en el sector Condesa de CDMX. ¿Cómo regular algo así?, no se pueden regular los precios, tampoco implementar una discriminación de precios locales/extranjeros, el propietario preferirá rentar al extranjero.

Complejo! — Cristhian (@cristhianmpv) February 16, 2023 En aquella ocasión la secretaria de Turismo de la Ciudad de México, Nathalie Desplas, comentó que «los nómadas digitales no es que viajen trabajando, sino que ellos escogen cuándo y dónde trabajar La Ciudad de México cumple con todos los requisitos de este nuevo turista: seguridad ciudadana, seguridad sanitaria, conectividad terrestre y área; conectividad digital; coworking y coliving. Grupos Extranjeros Que Emigran A Mexico Colonia Condesa, Ciudad de México.23 de febrero de 2023. Foto: © Miriam Sánchez Varela Leonardo González, analista Real Estate de Propiedades.com, explica que «si bien la gentrificación ha cobrado gran relevancia en la actualidad, lo cierto es que es un problema que lleva décadas desarrollándose en distintas ciudades del mundo.

Este término fue acuñado en 1964 por Ruth Glass para explicar el fenómeno de aburguesamiento de barrios londinenses históricamente habitados por obreros». Glass notó cómo los habitantes de clase trabajadora eran desplazados poco a poco por personas de clase media alta hacia la periferia de Londres. Así, la gentrificación se define como el fenómeno social, económico y urbano en el que los residentes de mayor poder adquisitivo desplazan a los habitantes locales de los barrios de una ciudad, abunda Leonardo.

Eso pasa ahora en los barrios de moda de la CDMX, pero son personas nacionales de clase alta y extranjeros quienes generan este desplazamiento. De acuerdo con González, la gentrificación en México inició hace cinco décadas. La colonia Roma actualmente aglomera un gran número de estadounidenses debido a que les ofrece rentas relativamente baratas para sus niveles de ingreso, en comparación con lo que pagarían en ciudades de Estados Unidos.

Banda, la neta me está pareciendo muy buena idea ahorrar para comprar de esas casas por menos de un millón en Hidalgo. Así cómo va la gentrificación, les residentes de la CDMX vamos a terminar desplazades de la ciudad a las afueras. — Dᴇɴɪᴀ Aʀᴛᴇᴍɪsᴀ (@deniartemisa) February 10, 2023 «La colonia Roma Norte es la zona más visitada por turistas que optan por contratar servicios de Airbnb, lo cual incrementó su tráfico desde octubre pasado cuando se firmó una alianza con el gobierno de la CDMX para incentivar las ocupaciones de larga distancia», dice Leonardo González.

En 2022 se contabilizaron 7,002 estadounidenses, 2,447 canadienses, 1,192 españoles y 542 japoneses como residentes permanentes en México, de acuerdo con la publicación Estadísticas Migratorias. Síntesis 2022, de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP). Aspecto un restaurante en la Colonia Roma. Febrero 23, 2023. Foto: © Karina Hernández ¿Ya nos tienes en Facebook? Danos like y recibe la mejor información

¿Qué problemas trae la migración a México?

Causas, consecuencias, efectos e impacto de las migraciones en Latinoamérica Causes, consequences, effects and impact of the migrations in Latin America Roberto S. Aruj Universidad de Buenos Aires. Resumen Este trabajo aborda las migraciones latinoamericanas producidas en el marco de la globalización.

  1. El autor identifica las que ocurren en Latinoamérica hacia países desarrollados como parte de una tendencia mundial de carácter restrictivo en los países de destino, determinada por gobiernos que buscan evitar flujos migratorios no deseados hacia sus territorios.
  2. Esta situación restrictiva tiende a seleccionar migrantes de acuerdo con las necesidades inmediatas que tiene un país para cubrir puestos de trabajo, atrayendo así a su sociedad a los científicos, tecnólogos y especialistas que le hacen falta para cubrir sus propias necesidades, fenómeno migratorio llamado brain drain o ‘drenaje de cerebros’.

Sin embargo, el autor también advierte de un nuevo proyecto de recolonización que traerá nuevos flujos migratorios hacia Latinoamérica, debido a su disponibilidad de agua potable y alimentos. Palabras clave: flujos migratorios, fuga de cerebros, globalización migración calificada, América Latina.

Abstract This work approaches Latin American migrations produced in the framework of globalization. The author identifies those which take place in Latin America toward developed countries as part of the worldwide tendency with restrictive character in the destination countries, determined by governments which try to avoid undesired migratory flows into their territories.

This restrictive situation tends to select migrants according to the immediate necessities of a country to cover job positions, hence attracting to their societies scientists, technologists and specialists, who they lack, to meet their own demands; a migratory phenomenon called brain drain.

However, the author also warns on a new re-colonization project which will bring new migratory flows to Latin America because of its water and food supplies. Key words: migratory flows, brain drain, globalization, qualified migration, Latin America. Introducción Desde fines de siglo XIX hasta nuestros días se pueden identificar cuatro momentos significativos sobre el fenómeno migratorio en América Latina y el Caribe: el primero se vincula con las migraciones transoceánicas; el segundo, con las migraciones internas, producto de la crisis económica en las décadas de 1930 y 1940; un tercero, con las transfronterizas; y un cuarto, con las que se producen con la globalización, objeto de este trabajo.

La primera, desde fines de siglo XIX hasta mediados del XX, movilizó a 55 millones de europeos aproximadamente y actuó como válvula de escape, posibilitando la organización o reorganización de los estados europeos. La segunda, consecuencia de la crisis económica de 1930, afectó al ámbito rural, generando una migración del campo a las ciudades.

  1. La tercera, producto de conflictos políticos, económicos y sociales, generó una migración entre países fronterizos desde la década de 1960.
  2. La cuarta se produce en las últimas dos décadas del siglo XX hasta la actualidad y, según algunas estimaciones, ha movilizado en todo el mundo a más de 150 millones de personas que actualmente no residen en su país de origen.

Según la Cepal (2004), para el año 2000 vivían fuera de sus países de origen 20 millones de latinoamericanos. La paradoja actual reside en que la globalización debe, hipotéticamente, homogeneizar el mercado planetario, en el cual existe una profunda desigualdad estructural.

Pero en donde realmente se constituye la globalización es en el imaginario social, constituido a partir del poder de la industria cultural. Es decir, todo habitante del planeta debe tener acceso a la pantalla del televisor, porque éste lo iguala, lo informa, mas allá de su nivel cultural, social o económico, sepa o no leer y escribir.

Eso lo convierte en un potencial consumidor y también lo obliga, compulsivamente, a buscar la forma de consumir. En los inmensos territorios periféricos de la globalización, las desigualdades cada vez son más profundas, y la exclusión aumenta en todos los niveles.

Desde esta perspectiva, el académico y economista francés, Destanne de Bernis, en una entrevista que le hicieron hace unos años atrás, desarrolló un argumento inquietante. Sostuvo que la desigualdad y las penurias regionales, que caracterizan al actual capitalismo tardío, no son sólo un periodo de ajuste, como lo afirman los economistas neoliberales; por el contrario, son indicadores de que el modelo está bloqueado definitivamente en su expansión, que el mismo está en descomposición, lenta pero irreversiblemente.

Además, afirmó, existe un factor sintomático de esta situación que puede acelerar el colapso, el flujo migratorio. La migración es, para los 5 000 millones de excluidos, cada vez más informados de su exclusión, la única posibilidad de incorporación al mundo del consumo, socializado universalmente a través de los medios de comunicación de masas.

La violencia, producto de la pugna entre los masivos invasores y los 700 millones de consumidores, parece multiplicar progresivamente sus explosiones moleculares a nivel planetario. En este contexto, nos interesa abordar las causas, consecuencias, efecto e impacto de los movimientos migratorios latinoamericanos en este nuevo siglo.

Tendencias actuales Dentro del importante cúmulo de análisis existente sobre el fenómeno migratorio quisiera destacar dos tendencias antagónicas a escala mundial. Ambas impactan sobre las sociedades tanto de emisión como de recepción, y producen efectos positivos y negativos.

La primera es aquélla que se vincula con las situaciones de restricción migratoria, las cuales se pueden asumir como políticas strictu sensu, derivadas de proyectos de diferentes estados o como parte de la propia dinámica de acción de un gobierno para evitar flujos migratorios no deseados hacia y desde sus fronteras.

Este tipo de acciones se relaciona con los controles migratorios, la discriminación, la exclusión y la persecución, entre otros. Esta situación restrictiva tiende a proponer la selección de migrantes para permitir el acceso a un país, de acuerdo con las necesidades inmediatas que tiene para cubrir puestos de trabajo.

Ejemplo: Noruega, España, Canadá, Estados Unidos, entre otros. Las condiciones resultan favorables para el centro que logra imponer un sistema de inmigración selectiva. Atrae así a su sociedad a los científicos, tecnólogos y especialistas que le hacen falta para cubrir sus propias necesidades. A este fenómeno migratorio se le ha llamado brain drain o ‘drenaje de cerebros’.

El control del proceso migratorio lo tienen los países del Norte, quienes otorgan visas, pero ya no masivamente, sino solamente a los que ellos seleccionan (Oteiza, 1986). La segunda tendencia en la migración internacional es aquélla que se vincula con situaciones más flexibles, las cuales proponen la libre circulación o movilidad, el asentamiento de las personas, el respeto a los derechos humanos y a la igualdad de los derechos por sobre la nacionalidad de origen.

  • Esta tendencia se relaciona con las concepciones vinculadas a la socialización de las relaciones humanas y el respeto a la alteridad.
  • Resquebrajamiento de las ideas originarias Diversas causas han sido atribuidas a la decisión de emigrar.
  • Para explicarlas se han postulado diferentes teorías.
  • Además, están los análisis que se realizan desde diferentes disciplinas, como la Demografía, la Economía, la Historia, la Psicología, el Derecho, la Sociología, la Geografía, la Ecología, la Ciencia Política, etcétera.

Las explicaciones que dan cuenta de los motivos de este fenómeno se vinculan con la falta de trabajo, la persecución político-ideológica, la inseguridad producto de la violencia, las guerras, la persecución étnico religiosa, los problemas socioeconómicos, el mejoramiento de la calidad de vida, la búsqueda de desarrollo individual o familiar, oportunidades de empleo y educación, acceso a bienes y servicios, entre otras.

La indagación y el análisis que se ha realizado sobre este fenómeno permiten afirmar que la decisión migratoria, en última instancia, es una consecuencia de un complejo proceso. En el mismo, el imaginario sociocultural, constituido históricamente, se resquebraja en su proyecto de futuro ante la presencia de una realidad y de un discurso hegemónico, que quiebra las expectativas de realización personal y de seguridad; no sólo económica, sino también política y social.

Para evitar el derrumbe personal se opta por tratar de escapar a esa situación angustiante, tipo callejón sin salida. La emigración será la posibilidad de mantenerse aparentemente entero, con la idea de que el nuevo país le permitirá encontrarse con aquellas cosas que le faltan en su país de origen.

Pero el conflicto no desaparecerá, se marchará con él, sin saberlo, por el resto de su vida. De esta forma, sus temores serán negados, no tomará conciencia plena de su situación, lo cual le impedirá revertir el proceso y quedará condenado a una falsa integración conformista, que le imposibilita encontrar alternativas para mejorar su vida, de tal modo que la migración resulte innecesaria.

La decisión migratoria, entonces, estaría fundada en una compleja combinación de factores internos y externos; entre los externos más significativos destacamos: 1. Falta de alternativas para los logros ocupacionales.2. Incertidumbre social sobre el futuro económico.3.

  1. Inseguridad general frente al crecimiento de la violencia.4.
  2. Necesidades básicas insatisfechas.
  3. Entre los factores internos destacamos: 1.
  4. Frustración en las expectativas de vida.2.
  5. Frustración en la realización personal.3.
  6. Mandato generacional ligado a la comunidad de la cadena migratoria familiar.4.
  7. Acceso a la información acerca de las opciones en el exterior.5.

Convicción de la imposibilidad de la realización ético-valorativa en la sociedad de origen. Como afirma Maslow, el ser humano está objetivamente orientado hacia la búsqueda de metas y objetivos para la satisfacción de sus necesidades, tanto biológicas como cognitivas, y en los países expulsores, las condiciones para lograr esos objetivos están cortadas por la situación de crisis permanente y violencia perpetua.

Además, atendiendo también a las argumentaciones de McCleiland, estaremos nuevamente ante una situación en donde la emigración puede aparecer como una alternativa posible, dado que, según dicho autor, todas las necesidades son aprehendidas, hasta el punto de crear un ambiente propicio para modificar cualitativa y cuantitativamente la necesidad de logro y el nivel de aspiraciones.

A partir de este planteamiento general surgen los siguientes supuestos: 1. La inseguridad laboral determina las causas de la frustración en la realización económica, lo cual conduce a crear expectativas de encontrar una mejor situación de vida en el exterior de la propia comunidad de origen.2.

  • La inseguridad que produce el aumento progresivo de la violencia social genera conflictos ético valorativos, produciendo tendencias a abandonar la comunidad o el país de origen, según el caso.3.
  • La falta de acceso a oportunidades en la realización personal lleva a la frustración sociocultural, lo que produce un descontento con la situación de la comunidad o país de residencia.4.

La migración de recursos humanos calificados es inducida y forma parte fundamental del proyecto de concentración de la inteligencia de los países centrales. Consecuencias generales Los flujos migratorios producen, tal como afirmábamos al comienzo, una serie de consecuencias relacionadas con el país de origen y con el país receptor.

En el país de origen se podría disminuir el conflicto social y político cuando un porcentaje importante de la población productiva decide emigrar. Disminuirían así los niveles de desocupación y de descontento, ya que se crearían posibilidades aparentes, producto de este movimiento de personas hacia otras regiones.

La mano de obra que se queda puede tener una mayor posibilidad de ingreso al mercado de trabajo, porque ha disminuido la competencia. Esta última perspectiva, denominada válvula de escape, ha sido aceptada por algunos marcos interpretativos que consideran la emigración de recursos humanos, y sobre todo los calificados, como proceso de circulación de capital humano, lo cual permite una asignación más eficiente de recursos en el ámbito mundial.

  • Por el contrario, otra visión sobre el tema es aquélla que plantea que con la pérdida poblacional surge una disminución de las posibilidades de consumo en economías cuyo potencial de desarrollo se basa, parcialmente, en la activación de su mercado interno.
  • Una tercera postura plantea que, con la emigración puede aumentar la capacidad de consumo de aquéllos que se quedan y tienen un grado de parentesco con quien se fue; siempre y cuando el emigrante se haya integrado a la sociedad receptora, de manera que esté en condiciones de enviar a su familia una parte del dinero excedente que genere en el país receptor.

Para ello se condiciona a los sujetos de modo que tomen una decisión que, en general, nunca terminan de procesar totalmente. En realidad, dicha decisión viene siendo el resultado del mensaje introyectado, generador del consenso rutinario. Éste conduce a un conjunto de personas a emigrar, como una salida a las limitaciones impuestas en el país de origen.

  1. El imaginario sociocultural así constituido los determina, construyendo las fantasías sustentadas en ciertos valores que subsumen a la población en interpretaciones falsas de la realidad.
  2. Expresándose a partir de la frustración de la realización o desarrollo personal y la imposibilidad de una movilidad social ascendente, una buena calidad de vida, o tan siquiera expectativas reales para lograrlo.

Su decisión estará determinada no sólo por una insatisfacción básica con respecto a lo que su país de origen le ofrece, sino también por las oportunidades imaginarias que surgen de la estructura del mercado de trabajo y el marco cultural y social general del país al cual se dirige.

Por estas razones, su decisión estará orientada a una emigración más definitiva que circunstancial, lo cual se fortalece cuando el traslado se realiza a países donde el migrante supone que puede asimilarse con su familia, en condiciones laborales y sociales más ventajosas que en su país de origen. La situación actual del capitalismo globalizado hace rato que dejó atrás la inocente o cínica idea de McLuhan acerca de «la aldea global sin fronteras».

Podríamos decir que la apertura relativa de las fronteras es una forma perversa de extender la dominación de los países centrales o hegemónicos a los periféricos o hegemonizados, a través de la explotación de la mano de obra de éstos a bajo costo, y de sus recursos naturales.

  • Se discute sobre los inmigrantes ilegales, pero no cabe duda de que éstos pueden ser funcionales, toda vez que cuando un grupo de interés o presión necesita mano de obra excedente, las limitaciones migratorias desaparecen.
  • En el caso de los recursos humanos calificados (RHC), la selección para cubrir necesidades les permite a los países centrales encontrarse con un sujeto en el cual no invirtieron nada, sólo se benefician a partir de su potencial.

Imaginando las grandes oportunidades El país receptor aparece, imaginariamente, como un espacio de grandes oportunidades e ingresos. La búsqueda de mejores condiciones de vida motoriza los movimientos migratorios, cuyas consecuencias políticas, económicas y sociales, provocan, en muchos casos, situaciones de conflicto en el país receptor.

Se puede incrementar la competencia laboral, pueden surgir nuevos bolsones de pobreza, aumento de la discriminación, la xenofobia, etc. Puede ocurrir que los trabajadores menos calificados se perjudiquen por la pérdida de empleos —que irán a parar a los migrantes— o por la disminución de sus salarios.

Algunos de los efectos positivos de la emigración se relacionan con los logros comerciales que se pueden desarrollar y con las remesas. Aquí me detendré para tratar este efecto que hoy está tan de moda. Las remesas son indicadores del efecto de la migración, consecuencia del conflicto social expulsor de grandes contingentes de personas que envían dinero para que su familia intente salir de la crisis económica, lo cual, supuestamente, disminuiría los niveles particulares del conflicto socioeconómico de esa familia que recibe ese dinero.

Se pretende hacer creer a las sociedades receptoras de remesas que estas divisas contribuyen al desarrollo general de la economía del país y, en realidad, si observamos con detenimiento los montos que llegan, cómo llegan y a quiénes se dirigen, nos daremos cuenta de que es verdad que contribuyen, pero solamente como un complemento del salario familiar básico de aquellas familias más necesitadas.

Me animo a decir que, si estos montos viniesen en un solo paquete, podrían ser destinados a la puesta en marcha de políticas sociales de diferente índole, pero como vienen fragmentadas en tantos pedazos como migrantes envían dinero, sólo pueden ser utilizadas para el consumo familiar.

Si realizamos la misma ecuación que hacen los analistas macroeconómicos para saber el ingreso per cápita de un país, y dividimos la cantidad de dinero que llega por remesa sobre la cantidad de población, nos encontraremos con que las sumas percibidas sólo alcanzarán para completar, mínimamente, el salario básico familiar; y, aunque esto no es poco, sobre todo para familias en situación de pobreza y pobreza extrema, no solucionaría el problema de las grandes mayorías pauperizadas de nuestras sociedades subdesarrolladas.

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En Argentina todavía no se tiene un conocimiento acabado acerca de la cantidad de remesas que llegan desde el exterior, debido, sobre todo, a que no se ha desarrollado un sistema de control para este tipo de ingresos. La misma situación se produce en gran parte de los países latinoamericanos, salvo en aquellos casos donde éstas han pasado a ser parte sustancial de las economías nacionales.

Tal es el caso de México, Brasil, El Salvador, Cuba, República Dominicana, Guatemala, Colombia y Ecuador, entre otros. En los registros oficiales se pierde de vista el dinero que se entrega en mano, cuando algún familiar, o amigo de viaje, visita el país receptor de divisas, o cuando llega vía correo, en algún paquete o libro.

Por ejemplo, para el año 2003, México recibió por remesas un monto que se estima en 14 500 millones de dólares, y para 2005, casi 22 000 millones. A República Dominicana llegaron ese año alrededor de 2 700 millones. En 2003, Colombia recibió por remesas, 2 400 millones, y en 2005, 3 800 millones.

  1. El Salvador ha informado que para 2003 recibió la cifra de 2 000 millones y para 2005 trepó a 2 800 millones.
  2. Las cifras de Guatemala para 2003 fueron de 2 000 millones.
  3. Y para Cuba, en el mismo año, las remesas sumaron alrededor de 1 000 millones, antes de las prohibiciones realizadas por el gobierno de Estados Unidos para el envío de remesas en forma general.

Ecuador ha recibido en 2003 alrededor de 1 000 millones y en el 2005, 2 260 millones de dólares. Todas estas cifras son mencionadas por el Banco Mundial en diferentes informes. Si tenemos en cuenta la cantidad de población total de cada país y su producto interno bruto, estaríamos observando que los montos recibidos ascienden, en la mayoría de los casos, a 10 por ciento de lo que al país ingresa por el total de producción y exportaciones.

En el año 2005, según el Banco Mundial, las remesas de latinoamericanos y caribeños llegaron a 48 300 millones de dólares. Entre los efectos negativos de la emigración, encontramos la pérdida de población económicamente activa (PEA) de jóvenes, y por ende, el envejecimiento de la comunidad, la merma de RHC, la fragmentación familiar y los problemas psicosociales que la migración produce, tales como los derivados por la pérdida de un miembro de la familia, y los problemas personales y emocionales que las parejas casadas deben enfrentar debido a la separación física.

Con respecto al costo que representa este tipo de emigración para los países en desarrollo, diversas estimaciones han intentado una cuantificación del mismo. Así, un trabajo efectuado en Canadá planteó que los países del Tercer Mundo habrían contribuido con 10 000 millones de dólares por este concepto en los últimos 25 años.

  • En Hong Kong, el cálculo de graduados migrantes entre 1987 y 1989 representaría 74 400 años hombre de enseñanza universitaria.
  • El costo del capital humano aparece así como una transferencia que los países en desarrollo estarían efectuando, en la cual puede cuantificarse el valor que representa la reproducción y capitalización de dichos recursos.

Sin duda, y en virtud de la realidad que nos impone el momento histórico en el que vivimos, la migración de RHC es inducida y forma parte fundamental del proyecto de concentración de la inteligencia de los países centrales. Por otro lado, para países ya pobres en capital físico, la pérdida de su capital humano más valioso puede, eventualmente, llegar a constituir uno de los más serios obstáculos en sus procesos de desarrollo.

  1. Entre los efectos positivos de la inmigración encontramos la incorporación de mano de obra, el incremento del consumo, la recaudación a partir del pago de impuestos.
  2. Entre los efectos negativos podemos mencionar el problema de la integración y adaptación, la competencia laboral, los nuevos bolsones de pobreza, el aumento de la discriminación y la xenofobia, la disminución de los salarios de los trabajadores nativos por la competencia con los migrantes, la selección de mano de obra (ejemplo: ley de extranjería de España).

Si a esto le sumamos que los gobiernos no tienen políticas sociales y demográficas coherentes para afrontar los problemas de la migración, y que la población migratoria irregular presiona sobre el mercado de trabajo, observaremos cómo los efectos de los movimientos migratorios impactan en el mercado de trabajo, en el sistema de salud, en los servicios públicos (agua, electricidad) y en todas las estructuras de los países emisores y receptores.

Aunque el proceso migratorio implica considerables esfuerzos y sacrificios para los trabajadores migrantes, sus penurias no terminan al llegar a destino. Por el contrario, allí deberán sortear obstáculos mayores, ya que se enfrentarán a múltiples formas de discriminación en el trabajo que desempeñen, en los salarios que perciban, en su carrera laboral y en los riesgos del desempleo (Stalker, 1994).

Duras condiciones de trabajo para su propia manutención, para recuperar lo pagado a los intermediarios y para ayudar a sus familiares. Los sueldos que perciben los migrantes son bajos porque los empleadores aprovechan su condición de ilegalidad y su desamparo jurídico, trabajan más horas, no les pagan lo acordado y les retienen los documentos para que no se quejen ni se vayan.

Adicionalmente les son denegados sus derechos laborales, incluida la libertad sindical, y tampoco tienen ante quién quejarse por temor a la deportación. Por parte de los empleadores, ocurre la evasión del pago de impuestos, toda vez que el trabajador ilegal no es declarado fiscalmente y tampoco se les incluye en los programas de seguro social.

Se le presentan obstáculos para su integración cultural. Tiene dificultades para capacitarse. Estas son algunas de las condiciones con las que deben enfrentarse los migrantes en los países de recepción. Irregulares, ilegales o clandestinos Cuando se contrata, transporta y emplea a trabajadores migratorios en desafío de la ley, sus derechos y libertades fundamentales corren mayores riesgos.

La pobreza masiva, el desempleo y subempleo existentes en muchos países en desarrollo ofrecen a empleadores y agentes privados sin escrúpulos un terreno fácil para la contratación. En algunos casos, el traslado clandestino de los trabajadores adquiere carácter de operación delictiva. Desprovisto de condición jurídica o social alguna, el trabajador migratorio ilegal es, por naturaleza, objeto de explotación.

Queda a merced de sus empleadores y puede verse obligado a aceptar todo tipo de trabajo, en cualquier condición laboral de su vida. En el peor de los casos, la situación de los trabajadores migratorios es similar a la esclavitud o al trabajo forzoso. El trabajador migratorio ilegal rara vez trata de buscar justicia, por temor a ser descubierto y expulsado, y en muchos países no tiene derecho de apelación contra decisiones administrativas que le afectan.

  1. Otra de las formas de impacto de los movimientos migratorios se da a partir del desplazamiento de la mano de obra nacional de las áreas rurales, especialmente fronterizas, donde se prefiere emplear inmigrantes ilegales, por sus niveles de eficiencia y los bajos sueldos que devengan.
  2. También sobre el Sistema de Salud, en particular en hospitales y centro de salud rurales, que se ven desbordados en su capacidad de atención a la población en general.

El retorno de ciertas enfermedades, que se consideraban erradicadas, por cuanto la población que ingresa en condiciones de ilegalidad no se somete, ni es sometida, a controles higiénicos sanitarios debido a su propia situación jurídica irregular; aumenta la demanda sobre el servicio educativo y la matrícula escolar; se produce la invasión de terrenos municipales y privados en forma ilegal y proliferan una serie de actividades ligadas a la economía informal, el juego de azar y la prostitución, así como el incremento en el tráfico y consumo de drogas.

  • Desde la alimentación, hasta los usos más abstractos e intangibles, como la oración y los rituales religiosos particulares de la región de origen, son parte de la cultura con la que viajan los migrantes, conservando sus símbolos sociales y recreando espacios para mantenerla.
  • ¿Es posible la integración? Cuando hablamos de integración pensamos en el tipo de integración y quiénes son los que se integran o se quieren integrar.

En cuanto a los sujetos migrantes, la integración va a depender de un conjunto de factores que tienen como origen no sólo y principalmente al migrante, sino a la comunidad de recepción. Pero dentro de esta sociedad, a los sectores dominantes y a la cultura construida sobre la base de una serie de intereses sociopolíticos concatenados a lo largo de su historia.

Una prueba fehaciente de esta situación se puede observar a través de los diferentes procesos por los cuales atravesó nuestra historia a lo largo del tiempo. Los sectores subalternos de la sociedad civil fueron asimilando una serie de mensajes, que condicionaron su conducta, y los fue progresivamente disciplinando, a tal punto, que la transmisión de aquellos mandatos originales estaba asegurada debido a que las nuevas generaciones serían educadas bajo esos mismos preceptos.

Ahora bien, cómo se puede integrar un conjunto de personas en una sociedad que no ha sido educada para la integración, y que, por el contrario, recibió una educación basada en el prejuicio hacia todo aquél que no fuese un connacional o, por lo menos, un parecido.

  1. En Argentina, por ejemplo, han llegado importantes contingentes de extranjeros de diferentes lugares del mundo, su recepción fue y es bastante conflictiva.
  2. Las relaciones sociales y políticas que se establecieron con aquéllos que debían integrarse en una sociedad deseosa de incorporar europeos del norte, se encontró con que los que llegaban eran del sur, y no sólo del sur de Europa.

Además, muchos de los recién llegados estaban politizados, y no muy de acuerdo con la idiosincrasia dominante de la época oligárquica (fines del siglo XIX y principios del siglo XX). «Los llamamos, ¿los expulsamos?», podrían preguntarse en aquellos tiempos los políticos de turno.

  • Pero se necesitaba mano de obra, y no todos eran revoltosos; había que subordinarlos a las ideas dominantes de la época.
  • De esta manera se puso en marcha un complejo mecanismo ideológico, a partir del cual se atemorizó a la población nativa, y también a la migrante.
  • Se persiguieron a los más peligrosos, y se expulsaron a otros tantos.

Se discriminó a todo aquél que pudiese atentar contra el orden establecido poniendo en tela de juicio el ‘progreso’ que tanto había costado obtener. Pero esta conducta social no fue fruto de la coyuntura. La historia de aquéllos que conquistaron y colonizaron diferentes regiones del mundo no se diferenciaba demasiado respecto a las formas en que trataban al ‘otro’, ya que la cultura que transmitían estaba plagada de historias de discriminación, prejuicio, persecuciones y muerte.

El único objetivo era imponer un proyecto político, social y económico determinado. El inmigrante será en América Latina el clásico destinatario de un doble discurso político en el que se vinculan dos conceptos antagónicos: exclusión e inclusión. Los múltiples estudios sobre racismo y etnocentrismo giran alrededor del rechazo o la aceptación, siempre relativa del ‘diverso’.

Desde nuestra perspectiva, la actitud de una sociedad hacia la diversidad responde a una serie de motivaciones profundas y complejas, que no sólo operan en la sociedad receptora, sino en el ámbito extrasocietal al cual está relacionada y al momento sociohistórico que le tocó vivir.

En la conformación de esta actitud tiene un papel importante la historia de la constitución migratoria, el rango y nivel cultural y socioeconómico, las fantasías dominantes en el imaginario colectivo sobre el otro. Nosotros creemos que todas estas dimensiones son importantes. Las dos primeras definen el nivel de atracción de la sociedad receptora, las causas estructurales que la han configurado como polo de referencia hacia los espacios limítrofes y no limítrofes.

La tercera es de un orden más complicado y requiere un análisis más detenido. El que llega es un excluido, portador de una desigualdad originaria, pero además, es un expulsado que ingresa a una sociedad, no sólo dominada, sino constituida por la desigualdad.

En América Latina, la aplicación del proyecto político-económico neoliberal está produciendo una descomposición social progresiva, que conduce a amplios sectores de la sociedad a situaciones límites con las cuales conviven, sin encontrar salidas para mejorar la calidad de su vida. Esta situación ha profundizado la percepción de que ‘afuera’, en el extranjero, se puede llegar a estar mejor.

Esta imagen aparece sobre todo entre los jóvenes, y entre aquellos, jóvenes o no, que han concluido una carrera universitaria. La sociedad y el sistema que la sustenta no les pueden dar respuesta a sus necesidades, ya sean éstas laborales, económicas o políticas.

Los problemas que se manifiestan en el campo laboral son diversos. Los espacios están cada vez más reducidos, y los trabajadores que quedan o surgen plantean una competencia. El empleador juega con la posibilidad de elegir entre muchos candidatos, con acreditaciones en muchos casos muy altas, con disposición a trabajar más horas por el mismo salario, y que son capaces de absorber todos los mensajes que el sistema impone, estructurando y condicionando su conciencia.

«Pero el trabajo es escaso y en estas condiciones se deben aceptar las reglas de juego». La tasa de desocupación y subocupación sigue creciendo, sobre todo si tenemos en cuenta que hay regiones, ciudades y pueblos en donde no llegan los relevamientos que dan cuenta de este problema, donde es muy importante la situación de pauperización por cierre de industrias y fuentes de trabajo en general, o por catástrofes climáticas.

Los 58 latinoamericanos que abandonan cada hora sus países en busca de un futuro mejor exponen el fracaso de las políticas sociales y económicas de la región, y conforman la trama de un nuevo mestizaje cultural. Esos latinoamericanos, 1 388 cada día, 500 000 cada año, se marchan de sus países «con la intención de no regresar», concluye el estudio Migraciones y niñez: deshaciendo el futuro, realizado por la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes) de Colombia.

A modo de ejemplo se podrían destacar las migraciones de los siguientes países: Desde Ecuador, la emigración con origen rural predominante es de alrededor de 530 000 personas, las cuales habrían salido y no retornado a su país entre enero de 1992 y abril de 2001; de ellas, 350 000 habrían salido en los recientes tres años.

  • Hasta 1997, eran de clase media y trabajadores independientes, y en menor número agricultores.
  • Los motivos están relacionados con los efectos en el salario y los niveles de desocupación del proceso de transformación del Estado y de ajustes en la empresa privada.
  • Después de 1998, la emigración se nutrió principalmente de sectores campesinos indígenas.

El destino fundamental de esta migración es España y Estados Unidos. En Venezuela, país que hasta la década de 1970 tuvo un alto nivel de inmigración, primero europea y luego latinoamericana, la emigración que se está produciendo es de clase media fundamentalmente, con un nivel educativo medio alto, profesional.

  1. Los motivos están vinculados a la situación socioeconómica crítica, producto de los conflictos políticos desatados por el enfrentamiento entre el gobierno y los sectores económicos dominantes tradicionales.
  2. Inseguridad social, violencia creciente, alto nivel de desocupación y subocupación, sobre todo a partir del paro general empresarial, que duró casi tres meses.

El destino fundamental de estos migrantes es Estados Unidos, Italia, España y Portugal (doble ciudadanía). En Colombia, la violencia y la crisis económica han sido los motores de la expulsión. Entre 1996 y 2001, 1.36 millones de personas se marcharon para no regresar.

  • Los principales países receptores fueron Estados Unidos, España, Canadá y Venezuela.
  • En este último país, ya han regularizado su situación legal 186 mil colombianos, mientras otros 400 mil esperan obtener la ciudadanía, y alrededor de 640 mil permanecen en forma ilegal.1 También en los recientes tres años emigraron dos millones de brasileños hacia Europa, Japón y Estados Unidos, fundamentalmente.

En Argentina, la emigración se disparó con el colapso económico de los recientes dos años. Desde 1950, la cifra anual de emigrantes se mantuvo en 12 000, pero entre 2000 y 2002 se marcharon de Argentina alrededor de 200 000 personas. Desde República Dominicana, se calcula una emigración de alrededor de 900 000 personas, lo cual contrasta con 450 000 que ingresaron a ese país desde Haití.

  • Estas cifras convierten a América Latina en la región del mundo con mayor crecimiento de migración.
  • En la década reciente, el equivalente a toda la población de Perú, unos 25 millones de personas, emigró hacia Estados Unidos y Europa, y en menor proporción a países vecinos.
  • Presente y futuro de las migraciones hacia América Latina Como resultado de un trabajo de observación, indagación y análisis del fenómeno migratorio que vengo realizando en América Latina y Europa, surge un nuevo proceso, que ha comenzado a desarrollarse y que tiende a ser muy significativo en el mediano plazo: la inmigración de europeos de clase media, media alta y alta, hacia Latinoamérica.

La región posee un inmenso territorio, una gran cantidad de recursos naturales y poca población. Por ello, aparece como un excelente destino para todos aquéllos que, ante el envejecimiento de su región de origen y la escasez de sus recursos naturales, lo ven como una opción para mejorar su calidad de vida.

  • A diferencia de las migraciones de principios del siglo XX, estos movimientos son, por ahora, no muy significativos, pero marcan una tendencia creciente, y no se producen como resultado de la crisis económica, falta de trabajo o para ‘hacer la América’.
  • Por el contrario, los nuevos migrantes tienen un alto poder adquisitivo y buscan un espacio en donde mantener una buena y tranquila calidad de vida.

Con el valor de una propiedad de cualquier ciudad europea de occidente, en América Latina se puede comprar una extensión de tierra considerable, construirse una casa, o comprarla y vivir muy bien. Partamos de la base de que Latinoamérica, en general, es altamente atractiva para la inversión en bienes escasos, como la tierra, la energía y sobre todo el agua.

Bienes que, a su vez, generan escasez en el primer mundo o en el viejo mundo. Por ejemplo, una época de gran y larga sequía en el sur de Francia, España, Portugal e Italia, entre otros países, produjeron enormes pérdidas y un incremento importante en los precios de los productos alimenticios. Así, la toma de conciencia de dicha escasez es anunciada a la población, la cual deberá consumir menos, dado que se deben prevenir las futuras sequías, controlando su uso y consumo.

Ante tal realidad, podemos augurar un futuro bastante complicado para las economías de aquellas regiones. Esto nos muestra cómo los problemas derivados de la escasez del agua y lo que ello implica provocan que la región que ocupa América Latina y el Caribe aparezcan como el reservorio, o la nueva morada para aquellos habitantes de un mundo que se está resquebrajando.

Ya en 1991, Wright R. y Mac Manis, en su libro Futuro imperfecto, nos planteaban la explosión urbana y los conflictos que esto produce y producirá. Si además observamos el incremento constante de las migraciones de la periferia hacia los países centrales, y lo que ello produce en términos de convivencia y consumo, se puede considerar que los espacios de nuestro continente aparezcan como aptos para una nueva movilidad de sujetos, con un poder económico significativo, en términos comparativos, que les permita instalarse sin mayores problemas, con una comodidad y seguridad mayor a la que tienen y tendrán en sus países de origen.

No debemos olvidarnos de proyectos como el que presentó el gobierno japonés al gobierno argentino para instalar a sus jubilados en alguna región del país. En este sentido, la compra de tierras por parte de capitales europeos, norteamericanos y japoneses en el continente está a la vista.

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Repsol, previendo el agotamiento del petróleo, comenzó a comprar tierras en la Provincia de Neuquén, Argentina, para la explotación agrícola, concretamente para la producción de vinos. Me animo a decir que la intención, más que la producción vitivinícola, es la de generar espacios en donde se construyan hábitat para estos inmigrantes futuros, de clase media y media alta, que no puedan vivir en sus países de origen producto de la escasez.

La compra de tierras y propiedades en Centro América y el Caribe, donde se están desarrollando actividades económicas, sobre todo en las zonas costeras, y la compra de tierras en la amazonía por parte del Japón, para su «preservación», sumado a la intensificación de la presencia norteamericana para «protegernos» del narcotráfico y el terrorismo en Colombia y recientemente en Paraguay, son un claro indicio de la planificación sobre lo que deberá ser nuestro subcontinente en un futuro próximo.

  • Sería muy larga la lista de ejemplos sobre cómo nuestra región está siendo incorporada al nuevo proyecto de recolonización.
  • Pero lo que no cabe duda es que ello, de una manera u otra, traerá nuevos flujos migratorios hacia nuestros territorios.
  • Ante esta situación, cabe preguntarnos, ¿estamos preparados para incorporar a estos contingentes de migrantes? Después de tantos problemas para ingresar a sus países, ¿cómo los recibimos y recibiremos a todos aquéllos que decidan migrar a nuestro subcontinente? El mundo de los próximos años traerá consigo nuevos conflictos y nuestra América Latina debe estar preparada y prevenida para atenuar el impacto que esos movimientos producirán.

Observaciones finales Los mensajes orientadores de opinión que contribuyen a formar la mentalidad a partir de la ideología dominante o hegemónica de los sectores mayoritarios de la sociedad respecto al funcionamiento social afectan a casi todos los sectores de la sociedad, incluso a aquéllos que investigan sobre temas sociales.

  • Son los medios de comunicación los que se encargan de introducir en el imaginario sociocultural aquéllas cosas que terminan siendo aceptadas y consensuadas en general como reales, aunque en muchas ocasiones sean nada más que ilusiones o grandes falsedades.
  • La tercera hipótesis planteada por Susana Neuhaus en su trabajo Reflexiones sobre autoritarismo, es pertinente para sintetizar lo expuesto: Este estado de cosas se sostiene con el consumo general, que acepta la ficción de democracia (la formalidad democrática que oculta la desigualdad y el carácter autoritario del poder real) consenso inducido a través de una penetración ideológica que hace mantener una ilusión al ciudadano común (Neuhaus, 1986).

El discurso hegemónico niega la realidad, fantasea con el desarrollo, falsea con la apertura (ya que no es para todos), y muestra al mundo una imagen del país muy diferente a la realidad. Los Estados manifiestan poco interés en el estudio de la importancia de los recursos humanos formados en el país, pero esto no se traduce en el discurso, el cual opera a través de las fantasías entendidas como ‘representaciones sociales’ que funcionan como mediadores ideológicos.

  • La presencia de los medios de comunicación en la construcción de estas representaciones sociales es fundamental, sobre todo si tenemos en cuenta que cubren un tema en la medida que pueda generar noticias atractivas por su contenido ‘dramático y novedoso’.
  • Pero en ningún momento estas noticias se detienen en las causas más profundas del fenómeno, y cuando la ‘exclusiva’ se agotó, dejaron de preocuparse por la situación.

«Allí donde los modelos migratorios tienen larga data, la migración tiene una influencia tan profunda que puede llegar a convertirse en una institución nacional y en parte de la psiquis colectiva» (King, s/f). Estas prácticas, comunes en los medios de comunicación, no deberían resultar asombrosas, pero la manipulación que se hace de la información, y en algunos casos el ocultamiento, debe llamar a la reflexión para pensar cómo la opinión de la sociedad puede tener acceso al conocimiento de éstas y otras situaciones conflictivas, que aunque parezcan superadas, o por lo menos sean mostradas así, siguen latentes, ya que no se han resuelto las causas reales que las generan.

La respuesta neoliberal es simplista y engañosa: promete más mercado cuando, en realidad, es en el propio mercado donde se encuentran las raíces de la exclusión y la desigualdad. Es en el mercado donde la exclusión y la desigualdad se reproducen y se amplían. El neoliberalismo nada nos dice acerca de cómo actuar contra las causas estructurales de la pobreza; por el contrario, actúa intensificándolas (Gentili, 1996: 54-61).

Lo que ha permitido que este sistema siga funcionando en la cotidianeidad es la construcción de una serie de representaciones que introducen en los sujetos un imaginario sociocultural que los condiciona. De tal manera se produce esa influencia que los hace operar con el sentido común como baluarte de un conocimiento vago y fragmentado, sin consistencia, acrítico y superficial.

Estas representaciones, manipuladas por los mensajes mediáticos, dirigen las conciencias por caminos que generan un consenso rutinario, trazados por la tecnocracia que sirve a los fines de la élite dominante. El imaginario social instituye significaciones para cohesionar a los sujetos sociales, guiando las subjetividades para construir realidades y crear de esta manera personalidades dependientes y sumisas, seguidoras del proyecto impuesto, quienes desempeñarán papeles que pertenecen al guión escrito por otros, dejándose llevar por los acontecimientos.

En esta situación, la actividad individualista supera cualquier posibilidad de construcción colectiva, manifestándose, a través de la ruptura con el otro, el narcisismo y la vinculación enajenante con el medio, entre otras cosas. En palabras de Blas de Santos, La incertidumbre por el porvenir rechaza la conexión con todo proyecto que desborde la certeza en la salida por la propia iniciativa y la desconfianza en los proyectos colectivos.

Estos últimos han quedado asimilados traumáticamente al fracaso de las economías populistas y a la despiadada represalia que desencadenó el paso a la acción directa, cuando grandes masas creyeron que había llegado el momento de tomar el problema en sus manos, sin esperar soluciones de quienes no los padecieran (Blas de Santos, 1995: 38).

Hoy por hoy, las soluciones difícilmente dependan de algunas acciones políticas. Los conflictos que no se resuelven y que tienden a expulsar población desde América Latina hacia los países del Primer Mundo responden fundamentalmente al modelo. El fin último es que los excluidos no molesten.

Entonces, las fantasías asociadas a la migración terminan siendo funcionales a los objetivos del proyecto del modelo que nos domina. Esto es hegemonía. La única forma de revertir este proceso es abrir nuevas fuentes de trabajo y estimular la creatividad y el desarrollo del pensamiento crítico, mientras trabajamos en la transformación del sistema imperante que nos domina y subordina a una cultura desigual y excluyente, la cual, de acuerdo con Finkielkraut (1994) ha sido apoderada por la barbarie.

A la sombra de esa gran palabra, crece la intolerancia, al mismo tiempo que el infantilismo. Cuando no es la identidad cultural la que encierra al individuo en su ámbito cultural, y bajo pena de alta traición, le rechaza el acceso a la duda, a la ironía, a la razón —a todo lo que podría sustraerle de la matriz colectiva— es la industria del ocio, esta creación de la era técnica que reduce a pacotilla las obras del espíritu (como se dice en Estados Unidos, de entertainment).

Y la vida guiada por el pensamiento cede suavemente su lugar al terrible y ridículo cara a cara del fanático y del zombi (Finkielkraut, 1994: 139). Bibliografía ADAMS, W., 1971, El drenaje de talento, Editorial Paidós, Buenos Aires. ARUJ, R., 2004, Por qué se van. Exclusión, frustración y migraciones, Prometeo Libros.

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Nota 1 Plan Nacional de Regulación de Extranjeros. Control de extranjeros de la Oficina de Identificación y Extranjería de la República Bolivariana de Venezuela. Información sobre el autor Roberto Salvador Aruj. Licenciado en Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

  1. Magister en Investigación en Ciencias Sociales.
  2. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.
  3. Doctorando en Ciencias Sociales.
  4. Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
  5. Director de Investigación del Proyecto UB ACyT 2006-2009, «Transformaciones sociales en un mundo globalizado.

Migración y Medio Ambiente». Profesor adscrito al proyecto Cátedra Libertadores. Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC) y Universidad de Buenos Aires (UBA). Responsable de la subárea Migraciones, de la maestría en Pensamiento Crítico e Integración Latinoamericana.

¿Qué beneficios tiene la migración en México?

Migración y ciudad: todos los retos (y los potenciales beneficios) en un solo lugar – Además de sus aportes económicos –mejor productividad, tasas de autoempleo dos veces más elevadas que las de los nativos, impacto positivo de las remesas en el desarrollo local de los lugares de origen, mayor creatividad, entre otros– la presencia de inmigrantes bien integrados permite la renovación de barrios, del tejido social y cultural, y una mayor resiliencia urbana.

  1. No obstante, una mala gestión municipal de la inmigración puede generar patrones de fragmentación espacial exagerados y exponer a sus habitantes a una inseguridad económica, física, y hasta alimentaria o vinculada con la falta de acceso al agua y al saneamiento,
  2. Las ciudades deben incluir a los migrantes en sus planes de desarrollo municipal y de urbanización a fin de evitar la constitución de enclaves étnicos excluyentes.

Con este fin, es preciso que cuenten con datos estadísticos fiables y desagregados por sexo, edad y estatus migratorio para poder identificar las necesidades de estas personas. En las ciudades norteamericanas persisten desigualdades y obstáculos que a veces impiden a los inmigrantes o sus descendientes gozar de las mismas oportunidades que los nativos.

Los migrantes todavía padecen de altos niveles de segregación ethno-residencial y escolar, millones de personas se ven afectadas por la falta de documentación y, por consiguiente, carecen de acceso a servicios básicos y al mercado laboral formal. En cuanto a las ciudades de Centroamérica y del Caribe, los nuevos habitantes son mayoritariamente producto de la migración interna, pero también de la migración internacional, sobre todo en Costa Rica, México o República Dominicana.

En estos países, tampoco se ofrecen las mismas oportunidades laborales y de ascenso social a todos. Sus recién llegados tienen muchas más probabilidades de padecer de la informalidad de asentamiento, por lo que quedan más expuestos a la pobreza extrema, a la vulnerabilidad ante desastres naturales y a la exclusión en general.

  • Aunque América Latina es la región más urbanizada del mundo (más del 80%), los países centroamericanos y del Caribe todavía están desarrollando patrones de migración del campo a la ciudad con políticas urbanas insuficientes, lo que implica un crecimiento descontrolado de las ciudades.
  • El desarrollo del comercio sur-sur también implica el crecimiento de ciudades costeras expuestas a inundaciones, deslizamientos, huracanes, etc.

En dichos municipios, los migrantes internos e internacionales se encuentran en situación de vulnerabilidad. En todo el continente americano, se desarrollaron en los últimos años una serie de iniciativas destinadas a mejorar las condiciones de vida de los inmigrantes en ciudades.

Inclusión económica: acceso a recursos financieros y al sistema bancario, apoyo al autoempleo y al ingreso de trabajadores migrantes en el mercado laboral formal, entre otros. Inclusión social: acceso equitativo a servicios de salud, educación, a una vivienda digna, al agua y al saneamiento, al transporte, entre otros. Inclusión cultural: organización de eventos multiculturales, fomento del acceso a espacios públicos. Inclusión política y cívica: involucramiento de las comunidades de migrantes y de las diásporas en el dialogo comunitario, promoción de la participación ciudadana.

En México, Centroamérica y el Caribe la cuestión todavía es incipiente, pero también se aprecian esfuerzos para agilizar el marco legal e institucional que hasta entonces ha sido rígido en las ciudades. Las ciudades grandes e intermedias de estos países se enfrentan a dos retos mayores que están interconectados: la amplificación de la brecha urbana derivada de una proliferación de tugurios vinculados con una mala gestión de la migración interna e internacional, y la vulnerabilidad ante desastres naturales y el cambio climático.

¿Por qué la gente emigra?

Migrantes en el aeropuerto de Trípoli preparándose para abordar el vuelo a casa. A fines de agosto de 2020, 118 migrantes ghaneses varados en Libia debido a las restricciones del COVID-19 pudieron regresar a casa. El vuelo fue el primero en el marco del programa de retorno voluntario asistido de la Organización Internacional para las Migraciones desde el estallido de la pandemia.

Desde entonces han seguido varios vuelos a diferentes países de África, gracias a la Iniciativa Conjunta UE-OIM para la Protección y Reintegración de los Migrantes. Foto: OIM Desde la antigüedad el ser humano ha estado en constante tránsito. Algunas personas se desplazan en busca de trabajo o de nuevas oportunidades económicas, para reunirse con sus familiares o para estudiar.

Otros se van para escapar de conflictos, persecuciones, del terrorismo o de violaciones o abusos de los derechos humanos. Algunos lo hacen debido a los efectos adversos del cambio climático, desastres naturales u otros factores ambientales. En la actualidad, el número de personas que vive en un país distinto de su país natal es mayor que nunca.

Según el Informe sobre las migraciones en el mundo 2020 de la OIM, a junio de 2019 se estimaba que el número de migrantes internacionales era de casi 272 millones en todo el mundo, 51 millones más que en 2010. Casi dos tercios eran migrantes laborales. Los migrantes internacionales constituían el 3,5% de la población mundial en 2019, en comparación con el 2,8% en 2000 y el 2,3% en 1980.

Si bien muchas personas migran por elección, muchas otras migran por necesidad. Según el ACNUR, el número de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo era de 79,5 millones a finales de 2019. De ellos, 26 millones eran refugiados (20,4 millones de refugiados bajo el mandato del ACNUR, 5,6 millones de refugiados palestinos bajo el mandato de UNRWA ).45,7 millones de personas fueron desplazados internos, 4,2 millones fueron solicitantes de asilo y 3,6 millones fueron venezolanos desplazados en el exterior.